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SKATE BUSINESS: SITUACIÓN ACTUAL: PART 2

Autor: Iván Fernández, Barcelona

En el artículo anterior veíamos cómo ha ido evolucionando el mercado del skateboarding desde principios del siglo XIX hasta la ´época inmediatamente posterior a las restricciones provocadas por la pandemia del COVID 19. Haciendo especial hincapié en los efectos de dicha crisis en la salud financiera del skate business. En el presente artículo vamos a ver lo qué ha sucedido desde el 2019 hasta la actualidad, es decir el status quo del mercado skate.

El periodo comprendido entre junio del 2020 y junio del 2021 aproximadamente – es decir el post-confinamiento por el COVID 19- supuso un buen soplo de liquidez al skate business. Tiendas, escuelas y otros tipos de negocios vieron crecer la demanda de forma exponencial. Pero llegados a mediados del 2022, con la retirada total de las restricciones ligadas a la contención del COVID, la demanda comenzó a ceder. Cosa por otra parte natural y previsible, ya que nos encontrábamos ante una demanda fuertemente inflacionada por motivos ajenos a las condiciones naturales del mercado.

El problema deriva del hecho que tiendas y negocios varios,  habiendo visto el incremento de la demanda y las dificultades para obtener material, incrementaron a su vez sus pedidos de material, infraestructuras y herramientas varias para satisfacer las necesidades de los consumidores. No fueron capaces de ver que la situación era transitoria –algo totalmente normal, ya que una pandemia no es cosa que suceda todos los días- por lo que se encontraron con una buena cantidad de stock que había que sacar por algún lado para de nuevo, intentar equilibrar su pequeña balanza comercial.

GUERRA DE UCRANIA

El  24 de Febrero del 2022 se produce una hecho decisivo, la escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania. Lo que generó nuevas incertidumbres y problemas de suministro de gas, petróleo y materias primas básicas, como cereales. Y con ello un incremento inusual de los precios al consumo, eso que llamamos INFLACIÓN. Con la consiguiente pérdida de capacidad adquisitiva de la población, que por supuesto incrementó aún más la desconfianza y la incertidumbre , produciéndose por lo tanto una contracción del consumo. Esta va a afectar más a unos sectores de la economía que a otros. Y el sector del skateboarding, como otros ligados al ocio deportivo, está entre los que más están sufriendo en estos momentos.

FLUJOS DE CAJA Y BALANCE ECONÓMICO

Volvamos a la época Pre-Covid. En el 2019 en el mercado del skateboarding se notaba un incremento del interés por parte del público. Parecía que estábamos entrando un nuevo periodo expansivo. Lo que provocó la entrada en el mismo de nuevos agentes, muchos de los cuales simplemente se dejaron llevar por la apariencia sin pararse a analizar el balance entre la oferta y la demanda.

Durante el 2020 –una vez declarada la pandemia del COVID 19- comenzamos a notar, entre otras cosas, la extrema dependencia que los mercados occidentales tienen del sistema productivo de China. El parón en la producción producido por las medidas de contención del COVID 19 pro parte del Gobierno Chino -algo que sucedió también en Estados Unidos y en Europa poco después- provocó una crisis de abastecimiento en la cadena de distribución. Esto unido al hecho de que el deporte estaba entre las pocas alternativas de ocio permitidas durante las restricciones post-confinamiento y a que las personas no podían ir a bares, discotecas, viajar -por lo que el dinero que generalmente dedicaban a esto pensaron en invertirlo en materiales y actividad deportiva al aire libre- dio pie a un incremento de la demanda. La escasez de material disponible supuso el establecimiento de cuotas limitadas de venta y la imposición del sistema de pedidos anticipados para el material técnico de skateboarding. Algo que hasta ese momento no era lo usual para las tiendas. Es decir hasta entonces los propietarios de skate shops podían hacer pedidos de tablas, ejes y ruedas según se fuese haciendo necesario, y siempre solían estar disponibles. Desde junio del 2020 hasta aproximadamente mediados del 2022 la demanda de productos y servicios relacionados con el skateboarding estaba totalmente fuera de lugar, tan hinchada que era difícil hacer previsiones.

Todo esto provocó una especie de “efecto pánico” entre los minoristas, que no querían quedarse de nuevo sin material para cubrir la fuerte demanda de los consumidores finales. Por lo que durante la primavera del 2021 seguirían solicitando material a los productores y distribuidores. Pedidos que no iban a llegar hasta el otoño del 2021.

VUELTA A LA NORMALIDAD, PRIMAVERA 2022

A mediados del 2022 se vuelve a la “normalidad” en cuanto a restricciones. Lo que supone que la gente puede volver a moverse con libertad y por lo tanto a utilizar otras alternativas de ocio además del deporte al aire libre. Por lo que la demanda de material deportivo en general, y de skateboarding en particular, cede.

Las estanterías y almacenes de las tiendas se encuentras llenos de material mientras que la liquidez de muchos pequeños comerciantes se encuentra bajo mínimos debido a la inversión realizada en la adquisición de stocks. Esto supone un problema de flujo de caja. Es decir si no tienes dinero para afrontar los gastos fijos que supone mantener un negocio vas a tener que bajar los precios del stock para poder recuperar liquidez y afrontar dichos gastos. Lo que inevitablemente puede suponer pérdidas por la diferencia entre el precio de adquisición y el de venta. Un dato relevante para hacerse una idea de la situación es que se calcula que entre la segunda mitad del 2021 y la segunda del 2022 la demanda de material técnico de skateboarding bajó en un 40 por ciento.

Esta situación no afecta por igual a todas las skate shop, hay obviamente diferencias entre unas y otras que van a dependen fundamentalmente de su situación financiera y de la experiencia previa que hayan tenido en situaciones críticas. Y el mercado del skateboarding ha vivido muchas de estas situaciones a lo largo de sus 40-50 años de vida.

¿QUÉ SUCEDE CUANDO TIENES EL ALMACÉN LLENO?

Pueden suceder dos cosas. La mejor de ellas es que tengas suficiente liquidez para afrontar los gastos fijos y decidas ir dando salida poco a poco al material técnico para recuperar la inversión y mantener el margen de beneficio. Esto, lamentablemente, sólo se aplica al material técnico, pues la ropa –por motivos ligados a la moda y a la temporada- cuenta con una lógica más parecida a los perecederos.

La otra situación es que no contando con liquidez suficiente para hacer frente a los gastos fijos tengas que hacer descuentos para poder vender el stock y así recuperar liquidez. Muchos se ven forzados a aplicar esta segunda “solución”. Lo que va a suponer una “guerra” de precios que va a empujar a la baja los mismos. Con las consecuentes pérdidas económicas por parte de las tiendas. Si a esto unimos la pujanza a la baja de los precios en el mercado “online” -dada su total ausencia de “conciencia de skate shop”- nos encontramos con una situación que no sólo provoca grandes pérdidas económicas directas sino que puede llevar incluso a una pérdida de confianza por parte del consumidor.

Otra parte del problema es que al bajar la demanda por parte de los consumidores y al tener los vendedores minoristas los almacenes llenos se produce una reacción en cadena que afecta directamente a los productores. El fuerte descenso de la demanda se traslada a las compañía, que van a tener que reducir la producción. Esto afecta directamente a toda la cadena. Las empresas (woodshops, productores de ruedas y de ejes) van a trabajar menos y el mercado de trabajo se va a empezar a resentir. Especialmente en los países donde se producen este tipo de productos, China y México entre otros.

Y LLEGÓ LA INFLACIÓN

Estábamos preocupados por el stock en exceso, de los descuentos forzosos, cuando entrar un nuevo factor dentro de una ya compleja ecuación. Este será el aumento de los precios de las materias primas, del petróleo, de la electricidad, y la fortaleza del dólar con respecto al euro. Lo que va a provocar un aumento de los costes de producción, de la logística y de la adquisición de los productos por parte de las tiendas. Y por consiguiente un aumento del precio final al consumidor, que en muchos casos supone un aumento de un 20-30 por ciento (ó más).

Algo que no debería ser un problema, ya que hemos dicho que muchas de estas tiendas tienen el almacén lleno de stock adquirido durante el periodo post COVID 19. Pongamos entonces que estos pequeñoS empresarios puedan dar salida a ese material y poder subsanar sus cuentas. Las tiendas con exceso de stock proveniente del periodo 2020-2022 van a poder ofrecer precios “pre COVID 19” y mostrarse de esta manera más competitivos en el mercado mientras dan salida a dicho stock. O incluso ajustar los precios al nuevo mercado e incrementar los márgenes de beneficio.

El problema fundamental es que el margen de beneficio que las tiendas recaban por la venta de material técnico es muy reducido. La mayoría del beneficio de las tiendas de skate procede de los productos de moda –ropa, zapatos y complemento-. Y estos están sujetos a la lógica de la moda y de la temporada. Por lo que podríamos considerarlos casi como perecederos, por lo que en estos casos el stock fuera de temporada no puede ser vendido sino a precios de descuento.

LA SITUACIÓN DE LAS TIENDAS

Ahora vamos a hacer una apreciación muy importante. No es lo mismo la situación de una tienda en un área urbana de una gran ciudad que una tienda en un barrio periférico de la misma ciudad o en un pueblo. Y esto por varios motivos.

Para empezar, la demanda potencial es mayor en una gran ciudad que en un pueblo de menos de 100.000-200.000 habitantes. Por otro lado muchas compañías, sobretodo las más grandes, cuentan con “pedidos mínimos” e incluso con requisitos a cumplir por las tiendas que quieren vender sus productos. Requisitos muchas veces imposibles para tiendas ubicadas en lugares con poca demanda.

Si consideramos a las tiendas como “motores” de la escena, por motivos como organización de eventos, construcción de estructuras patinables y o simplemente por hacer las veces de lugar de encuentro para los skaters, tendremos como resultado el hecho de que los núcleos pequeños de población nunca contarán con una escena skate o incluso puedan perder la poca que tienen si no hay entidades que promuevan dicha escena.

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